Vidente

Quiero ser vidente, ¿Qué tengo que hacer?

Lamentablemente ser vidente no es algo que podamos a decidir de la noche a la mañana; para entrar al mundo esotérico será de vital importancia poseer unos dones muy especiales que nos ayudará a poder acceder al conocimiento oculto.

Por mucho que podamos llegar a estudiar o consultemos diferentes fuentes, seguramente no encontraremos nada que nos pueda otorgar los dones de los videntes.

Diferentes tipos de videntes

Videntes naturales

Por un lado, nos encontramos con el vidente natural que es aquel que ha sido bendecidos con sus dones en el momento de su nacimiento. Estos, en un primer momento, no serán capaces de comprender porque pueden ver cosas que nadie más puede… sin embargo, tienen la ventaja de que disponen de mucho tiempo por delante para poder comprenderlo y utilizarlos a su favor.

En el momento en el que se hagan adultos se pueden dedicar a trabajar en el mundo esotérico poniendo sus dones al servicio de los que los puedan llegar a necesitar.

Algunos expertos aseguran que esos dones han sido dados para que sean utilizados; en el caso de que no se lleguen a utilizar, su poder se empezará a reducir hasta que, finalmente, lleguen a desaparecer.

Videntes aprendidos

Por otra parte, tenemos a estos videntes que, a pesar de disponer también de dones, no son están tan desarrollados como los que posee el vidente del apartado anterior. En este caso no los han tenido desde nacimiento y el cerebro no ha sido capaz de asimilarlo.

Sobre todo, consisten en vibraciones o sensaciones que se experimentan en un momento determinado. Pueden trabajar mucho para conseguir perfeccionarlos… sin embargo, por mucho que lleguen a hacer, nunca se desarrollarán completamente.

vidente

Así que, desgraciadamente, si no tienes los dones nunca llegarás a ser un “vidente”.

¿Qué es una vidente?

Una vidente es una persona que tiene la capacidad para poder ver el futuro, así como descubrir todo aquello que no tiene una explicación lógica. Sus facultades no se pueden comprobar utilizando el método científico, por lo que la única manera de saber que la vidente dice la verdad está en la fe de la persona que solicita sus servicios.

Pueden ayudarnos a saber el futuro, presente y, hasta el pasado, de problemas de índole amoroso, económicos, relacionados con el ámbito de la salud. Es tal su efectividad que en muchas ocasiones hasta trabajan con la policía para poder detectar diferentes actividades criminales.

El vidente y el poder de la clarividencia

Por esta razón, el “vidente” debe de disponer del don de la clarividencia (es decir, poder ver el futuro o percibir cosas ocultas). Es crucial que sepamos que la clarividencia supone una habilidad de carácter extrasensorial. No estamos utilizando una máquina para poder ver el futuro, o nos estamos sustentando en la tecnología de ninguna manera.

Por ejemplo, un meteorólogo puede anticipar si va a llover la semana siguiente o no… Pero esto nos habrá utilizando una máquina que analizará signos para poder llegar a una conclusión.

El vidente, por su parte, utilizarás signos ocultos para poder identificar cosas que las máquinas actuales no pueden.

Ellos pueden ver el futuro de diferentes maneras: bien a través de una bola de cristal, bien a través de los posos del café o té, en una baraja de cartas…

El poder del vidente también depende de cómo se interpretan las afirmaciones. Un vidente puede decirle a un hombre que, por ejemplo, va a recibir una gran noticia en los próximos meses. Sin embargo, también dependerá de lo que esa persona pueda considerar una buena noticia.

En cualquier caso, deberías de probar una de estas interpretaciones para ver si se ajustan o no a la realidad.

La amiga de mi madre me ha recomendado una vidente buena

Hoy recogemos el testimonio de una persona que como tú y como yo un día estuvo perdida sin respuesta a la mayoría de sus dudas y con la cabeza echa un lio, se dejó recomendar por la amiga de su madre, una mujer que siempre acudía a una vidente buena, que le asesoraba y le predecía todas y cada una de sus dudas.

Todos sabemos lo complejo que puede resultar encontrar una vidente buena que pueda ayudarnos sin importarle únicamente lo que cobrara al finalizar la consulta, yo me encontraba angustiada por la idea de tener que meterme en internet a explorar los cientos de webs que recomiendan videntes pero que al final solo quieren sacarte el dinero de una forma despiadada.

Encontré a la amiga de mi madre en uno de los comentarios que decía que a ella le estaba funcionando estupendamente una vidente en persona, como se había hecho toda la vida y decidí llamarla y que me contase más sobre ella, por lo que quedamos para tomar un café.

vidente buena

¿Entonces las videntes online no merecen la pena?

De hecho, online es una de las mejores formas que podemos encontrar videntes que nos ayuden con nuestros problemas, pero es como en todo, puedes encontrarte con alguien que solo quiera tu dinero, por lo que yo pensé que la mejor opción era buscar a alguien que me contase lo que estaba viendo en las cartas en persona, comprobar sus gestos y sus reacciones, alguien real que me transmitiese que mi experiencia estaba siendo real.

Tras un par de sesiones y de coger confianza me comento que realizaba videncias por Skype, ¡Pero qué moderno es esto de la videncia online! Ahora estoy enganchada y adoro visitarla cada semana.

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